
LA RUTA DE LA TAIGA
Y tu isba secreta
donde mis huesos
rezan
mientras arde el mundo
bajo su sabana de nieve
el frio no puede tergiversar
tu lironda anatomia
eres un cielo descarriado
que convoca ternura a manos llenas
nadie sortea la alegria
de perderse en tu regazo
A mi me da cansancio
abandonar tu comestible pereza
Me enseñaste el aleph
miestras haciamos fuego
y quedaron mis dedos huerfanos
abandonados para siempre
en tu poliglota aldea.






























0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada